Queremos hacer nuestra aportación a la erradicación de la pobreza extrema en el mundo para el año 2030, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

Estamos convencidos de que el crecimiento económico es la vía más eficaz para salir de la situación de pobreza extrema y que la falta de infraestructuras básicas son el mayor obstáculo a su desarrollo. El acceso a la electricidad es entre las infraestructuras básicas la que tiene un mayor impacto en el desarrollo económico. La Fundación EKI concentra sus esfuerzos en mejorar el acceso a la electricidad a entornos comunitarios básicos como escuelas y centros de salud, como germen del acceso a la electricidad de toda la comunidad.